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π’π‘πšπ€π’π«πš 𝐲 𝐞π₯ 𝐩𝐨𝐝𝐞𝐫 𝐝𝐞 𝐞𝐧𝐭𝐞𝐧𝐝𝐞𝐫 𝐞π₯ 𝐦𝐨𝐦𝐞𝐧𝐭𝐨

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X: @jemconline

A veces la polΓ­tica tiene sus propias interpretaciones y hay quienes toman ciertas crΓ­ticas a la ligera. Siempre existirΓ‘ desconfianza hacia alguien que representa la institucionalidad, vista desde la Γ³ptica de un pueblo que durante mucho tiempo ha sentido que sus derechos han sido desconocidos o que ha sido olvidado. Y esa historia, inevitablemente, genera rechazo.

La decisiΓ³n de llevar unos balones contramarcados en una situaciΓ³n como la vivida en el ChocΓ³ pudo haber tenido una buena intenciΓ³n, porque una pelota tambiΓ©n puede representar alegrΓ­a para un niΓ±o y convertirse en un momento de esparcimiento. Pero, como decimos en la Costa, en esta ocasiΓ³n pareciera que “π‘šπ‘’π‘Žπ‘Ÿπ‘œπ‘› π‘“π‘’π‘’π‘Ÿπ‘Ž 𝑑𝑒𝑙 π‘‘π‘–π‘’π‘ π‘‘π‘œ”. No era el momento ni el sΓ­mbolo mΓ‘s acertado para la magnitud de lo que estaba ocurriendo.

Llega alguien que, al menos de manera directa, no representa a un gobierno ni a una corriente polΓ­tica. En este caso, Shakira. Un referente mundial de la mΓΊsica, sΓ­, pero tambiΓ©n una figura que durante aΓ±os ha vinculado su nombre a causas sociales y a la educaciΓ³n a travΓ©s de su fundaciΓ³n.

Su presencia cambia el ambiente. La gente quiere acercarse, saludarla, tomarse una fotografΓ­a. Hay emociΓ³n, lΓ‘grimas y agradecimiento. Pero mΓ‘s allΓ‘ de la figura pΓΊblica, lo importante es que su visita viene acompaΓ±ada de anuncios y compromisos concretos para contribuir a la recuperaciΓ³n y al futuro de una regiΓ³n que necesita mucho mΓ‘s que gestos simbΓ³licos.

Entender el contexto. Saber quΓ© necesita la gente. Escuchar antes de llegar. Cuidar los sΓ­mbolos. Evitar que una ayuda termine pareciendo una oportunidad para exhibir una marca, un nombre o una imagen.

Y aquΓ­ tambiΓ©n hay que decir algo en defensa de quienes trabajan en los equipos de comunicaciones de las instituciones y de los gobiernos. No es fΓ‘cil manejar la imagen de un mandatario. Muchas veces los profesionales diseΓ±an estrategias, recomiendan acciones y advierten sobre los riesgos, pero al final terminan ejecutando lo que el dirigente quiere hacer.

AhΓ­ estΓ‘ una de las grandes dificultades de la comunicaciΓ³n polΓ­tica: hay quienes creen saber mΓ‘s de comunicaciΓ³n que quienes han sido llamados precisamente a comunicar.

DetrΓ‘s de una fotografΓ­a, una visita, una entrega o un mensaje hay equipos que piensan, proponen y preparan cada detalle. Y cuando esos equipos son ignorados, subestimados o desplazados por decisiones improvisadas, tambiΓ©n se pueden echar por tierra procesos completos.

Por eso vale la pena reconocer cuando una apariciΓ³n pΓΊblica parece estar cuidadosamente pensada. Porque comunicar no es simplemente llegar, tomarse una foto y publicar un mensaje. 

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