πππ π½ππππ ππππππ πΆππππππ
A veces la polΓtica tiene sus propias interpretaciones y hay quienes toman ciertas crΓticas a la ligera. Siempre existirΓ‘ desconfianza hacia alguien que representa la institucionalidad, vista desde la Γ³ptica de un pueblo que durante mucho tiempo ha sentido que sus derechos han sido desconocidos o que ha sido olvidado. Y esa historia, inevitablemente, genera rechazo.
La decisiΓ³n de llevar unos balones contramarcados en una situaciΓ³n como la vivida en el ChocΓ³ pudo haber tenido una buena intenciΓ³n, porque una pelota tambiΓ©n puede representar alegrΓa para un niΓ±o y convertirse en un momento de esparcimiento. Pero, como decimos en la Costa, en esta ocasiΓ³n pareciera que “ππππππ ππ’πππ πππ π‘πππ π‘π”. No era el momento ni el sΓmbolo mΓ‘s acertado para la magnitud de lo que estaba ocurriendo.
Llega alguien que, al menos de manera directa, no representa a un gobierno ni a una corriente polΓtica. En este caso, Shakira. Un referente mundial de la mΓΊsica, sΓ, pero tambiΓ©n una figura que durante aΓ±os ha vinculado su nombre a causas sociales y a la educaciΓ³n a travΓ©s de su fundaciΓ³n.
Su presencia cambia el ambiente. La gente quiere acercarse, saludarla, tomarse una fotografΓa. Hay emociΓ³n, lΓ‘grimas y agradecimiento. Pero mΓ‘s allΓ‘ de la figura pΓΊblica, lo importante es que su visita viene acompaΓ±ada de anuncios y compromisos concretos para contribuir a la recuperaciΓ³n y al futuro de una regiΓ³n que necesita mucho mΓ‘s que gestos simbΓ³licos.
Entender el contexto. Saber quΓ© necesita la gente. Escuchar antes de llegar. Cuidar los sΓmbolos. Evitar que una ayuda termine pareciendo una oportunidad para exhibir una marca, un nombre o una imagen.
Y aquΓ tambiΓ©n hay que decir algo en defensa de quienes trabajan en los equipos de comunicaciones de las instituciones y de los gobiernos. No es fΓ‘cil manejar la imagen de un mandatario. Muchas veces los profesionales diseΓ±an estrategias, recomiendan acciones y advierten sobre los riesgos, pero al final terminan ejecutando lo que el dirigente quiere hacer.
AhΓ estΓ‘ una de las grandes dificultades de la comunicaciΓ³n polΓtica: hay quienes creen saber mΓ‘s de comunicaciΓ³n que quienes han sido llamados precisamente a comunicar.
DetrΓ‘s de una fotografΓa, una visita, una entrega o un mensaje hay equipos que piensan, proponen y preparan cada detalle. Y cuando esos equipos son ignorados, subestimados o desplazados por decisiones improvisadas, tambiΓ©n se pueden echar por tierra procesos completos.
Por eso vale la pena reconocer cuando una apariciΓ³n pΓΊblica parece estar cuidadosamente pensada. Porque comunicar no es simplemente llegar, tomarse una foto y publicar un mensaje.
0 Comentarios